lunes, 7 de octubre de 2013

3-Leptis Magna-Marsha Matrouh (Egipto)

El Cairo 5 de julio.

Hola a todos, se nos acumula el trabajo, pasan los días sin darnos cuenta y cuando podemos escribir tenemos demasiadas cosas que contar. Intentaremos seguir donde nos quedamos.
Acampamos en la playa al atardecer, era un lugar precioso pero, como el resto del país, lleno de basura. En principio parecía un sitio remoto y solitario pero resulto ser poco menos que la M30. Empezaron a pasar coches en todas direcciones. Se paró uno; estábamos un tanto moscas hasta que hablamos con ellos. Lo que querían era ofrecernos agua, comida y té o lo que necesitáramos. Encantadores. Hicimos nuestra primera cena cocinada, unos espaguetis receta del desierto, con ajo, guindilla y huevo. Muy ricos.

29 julio Sirte-Ajdabiya

A las 7 todos en marcha hacia Ajdabiya por la carretera costera. Poco tráfico, aunque los que nos cruzábamos iban desprepitados. Fregamos los cacharros en el baño apestoso de una gasolinera y comimos unos kefta en un bareto casi tan apestoso como el WC. Seguíamos con el suspense de las notas de Javi, ya que en el cole tuvieron la brillante idea de mandarlas por correo y la fecha de nuestro regreso depende de ellas.
Acampamos en el desierto, tiro al blanco con tirachinas y partido de fútbol.  Noche fantástica, cielo magnífico.

30 julio Ajdabiya -Plaza Norte II

A las cinco arriba. A las seis en marcha para evitar el calor. Luis puso su primer huevo desde un día antes de salir de viaje. Cuatrocientos Km con dos o tres curvas en todo el recorrido. Los carros de combate inglés e italiano de la Segunda Guerra, que supuestamente podríamos ver, teníamos las coordenadas por google earth, estaban desaparecidos en combate para decepción de Pepito. Vimos el cementerio inglés de la Segunda Guerra Mundial y sobrecojía ver la cantidad de muertos y lo jóvenes que eran. El guardia del cementerio que era de Ghana nos facilitó ducha para todos y fregado de platos. Fue encantador.
Continuamos por la carretera hacia la frontera de Egipto. Antes de llegar decidimos hacer noche en un complejo que denominamos (Sofi) Plaza Norte II pero sin "la Vane", "la Jessi", ni el "Alexis". Un horror. Se podía acampar pero fue mas rentable dormir en un hotel destinado a camioneros que es difícil de describir por lo esperpéntico. Todo recién construido y ya en unas condiciones deplorables de mantenimiento y limpieza.
Acampada libre en mitad del desierto libio


Generalidades sobre Libia. Magníficos flamboyanes en flor, los diez metros a cada lado de las carreteras, auténticos vertederos de basura. Es un gravísimo problema que creo está bastante generalizado en África, pero que aquí llega a extremos espeluznantes. El paisaje de esqueletos de coches calcinados, jirones de neumáticos, latas, botellas y bolsas de plástico hacen que un paisaje fantástico pierda su atractivo. Los carteles en las carreteras, salvo a unos Km antes de Tobruk, son exclusivamente en árabe, es muy difícil encontrar a alguien que chapurree el inglés, pero la gente es muy amable y en varias ocasiones nos mostraron el camino desviándose del suyo y por supuesto sin pedir nada a cambio. Tuvimos durante nuestra estancia placas árabes, bastantes controles policiales, pero se quedaban satisfechos al darles las listas que llevamos en árabe con nuestros datos. Se sorprendían al notar que íbamos sin un guía local. Es raro que vayan extranjeros sin él. Gracias al visado de tránsito que conseguimos en Madrid, nos hemos ahorrado bastante dinero y hemos atravesado el país  por 220€ incluyendo todo.
Habrá que volver a Libia con tiempo para poder disfrutar del desierto y conocer Trípoli en condiciones.

1 de Julio Frontera Marsha Matrouh

Tardamos en pasar la frontera Libia unas dos horas. La egipcia unas cinco. Esta es una  de las fronteras mas temidas y complicadas para los viajeros por tierra. Hay que pasar por innumerables oficinas y hacer un montón de gestiones. Aparte de policía, aduana e Inmigración, te hacían sacar placas nuevas con caracteres árabes, carnet de conducir egipcio, seguro y yo no se cuántas cosas más. Pensamos que Javi se iba a quedar allí  porque un aduanero se guardó su pasaporte aunque nos devolvió los demás. Sorprendentemente fue otro tipo distinto el que horas después se lo devolvió. Un misterio.
Cuando por fin ya teníamos todo hecho, no nos dejaban pasar la barrera obligándonos a esperar a la policía. Por fin nos dejan salir. Luisito mosqueado, "nos persigue un coche". Paramos a comer tras la frontera en el mejor sitio de la cadena guarrison que encontramos y resultó, que efectivamente nos seguían.  Llevábamos escolta. Un coche de policía que no nos abandono en todo el día y parte del siguiente. No sabemos el por qué, ya que hasta ahora nadie nos ha comunicado que se tuviera que ir con escolta en este área, pero nos la pusieron sólo para nosotros.
Se nos hace tarde. Otro día, más
Besos

No hay comentarios:

Publicar un comentario