Nairobi, 14 de Septiembre
Las fechas del último envío son erróneas.
8 de Septiembre, Mangola.
Pasamos la tarde charlando con Pepe, Carmen y M. Ángeles, dos amigas vascas que tenían a sus maridos y al hijo de una de ellas en el Kilimanjaro y regresaban al día siguiente con Miguel Ángel.
9 de Septiembre Mangola.
Sofi, yo ,Luis, Javi, Pepito y Richard, un chico que vive en la misión, nos fuimos a la fragua de los mangati, donde estuvimos días antes. Encargamos cosas para el día siguiente y compramos algunas pulseras y collares, quedamos en regresar al día siguiente. Después de comer cada uno se fue por su lado, yo me puse a escribiros desde el ordenador de M. Ángel. Pepito dejó el coche ya vacío y empaquetado.
Los que faltaban por venir llegaron bastante tarde ya que hubo un accidente de autobús en la pista de la misión y tuvieron que parar para ayudar y trasladar a algún herido. Aunque asustados, no tenían problemas graves.
Los que habían subido al "Kili" nos estuvieron contando sus peripecias, todos gente muy simpática y tranquila. Cenamos y conversamos.
10 de septiembre Mangola
Sofi y yo volvimos a la fragua, esta vez nos llevó Pepito y nos dejó allí porque nos apetecía volver dando un paseo; son unos cinco Km pero el paisaje es precioso con sus bosques de euforbias y sus grandes baobabs. Por supuesto, de todo lo que les encargamos el primer día no habían hecho nada.
Como las cosas que tenían nos gustaban mucho, ideamos nuevos diseños para hacer collares. Quedan preciosos, son piezas auténticas fundidas de metales reciclados y moldeadas una a una en el yunque; bueno en el suelo, sobre un trozo de hierro. Pasamos una mañana muy entretenida, allí curraba hasta el gato: Baladí que es el jefe, dos de sus mujeres (tiene tres, pero una de ellas no vive allí), tres chavales jóvenes, una hija jovencita y guapísima con su bebé y un cerro de niños pequeños que de vez en cuando manejaban el fuelle. Las mujeres lijaban y los hombre confeccionaban las piezas. De vez en cuando llegaban visitas que también colaboraban. El sitio es un lugar en mitad de ninguna parte, rodeado de un vallado de palos irregulares, en el suelo dos fuelles de piel que avivan el fuego donde funden todo tipo de metales, (balas, tuberías, radiadores de coche...). Nos llevamos un buen botín.
El paseo hasta Mangola se nos hizo corto, hora y cuarto, porque veníamos charlando. En el pueblo nos recogieron los demás porque estábamos todos invitados a comer en casa de un guardián del hospital. Eramos unos quince más el perro (Chopi) y estábamos metidos como en el camarote de los hermanos Marx, pero la comida estuvo muy rica y la casita agradable.
Por la mañana los demás estuvieron colaborando, Javi quitando pegatinas de un contenedor que Pepe quiere convertir en oficina y otros limpiando en el hospital.
Cocinamos Carmen y yo un postre y los vascos un pollo riquísimo. Tras la cena, tertulia cinematográfica; Javi se lo sabe todo.
11 de septiembre Mangaola
Descartamos el safari a Taranguire que teníamos previsto hacer con Pepe y Miguel porque todo era demasiado precipitado y estos pobres no paran de recibir gente.
Pepito, Sofi y yo a la fragua de nuevo, el resto se dedicaron a pintar el contenedor, todos colaboraron. Comimos en la misión y por la tarde Sofi, Carmen, M. Ángeles, Ion y yo nos fuimos a comprar unas telas al pueblo para hacer bolsitas para los collares. Al final les lié y nos las van a encargar a una modista que conocen allí y nos las traerán a España.
| Casa de Mangola |
| En el jardín de Mangola |
Hacia las seis nos fuimos todos al hotel de la argentina y el tanzano (descendiente de alemanes) que tienen en el lago. Un sitio precioso, un vergel lleno de palmeras y con un manantial muy bonito. Tiendas de campana grandes de habitaciones. Nos sirvieron una cena estupenda y el sitio precioso. Tertulia animada.
12 de septiembre Mangola-Arusha
Nos despedimos de todos y nos llevó Kastuli, un chófer de la misión, a Arusha donde dormimos en los espiritanos, experiencia nueva para los Yanes jóvenes. Una monja nos recibió Pasamos la tarde buscando bolas y luego nos fuimos a cenar y a ver "Mamma mía" con la monja.
13 de septiembre Arusha-Nairobi
Después de varias llamadas y de cambiar varias veces de emplazamiento conseguimos que nos recogiera el minibús expreso a Nairobi. Una barbaridad la conducción del chófer, con la pista en condiciones horribles, pero nos puso en Nairobi a las 2 de la tarde. Después de comer Sofi y yo nos fuimos al mercado masai donde perdimos los papeles y nos lo compramos todo, mucha pelea y regateo pero cosas que merecían la pena, nada que ver con el de Arusha que es bastante malo.
Los chicos se fueron al fútbol.
Cenamos en La Tratoría y nos fuimos a dormir al camping en una habitación para los cinco.
14 de Septiembe, Nairobi
Hemos quedado ahora a las doce con uno para ver mas bolas y con Laurencia para despedirnos, después nos iremos al centro a comer y al cine, y mañana a Madrid.
Como no tengo tiempo para esplayarme y hacer conclusiones sobre el viaje, sólo anotaré un par de cosas.
Los últimos días ha aparecido una nueva clasificación escatológica. Es el modelo corcho o "el indestructible". Es un choricillo que por muchos litros de agua que le caigan encima, y aunque parezca que ya se ha ido por el desagüe, resurge siempre con nuevos bríos.
Otro tema a tratar son los misterios africanos, que aun no hemos logrado resolver. La mayoría son relacionados con la hostelería.
Misterio N.1 ¿Por qué es totalmente imposible que te sirvan un sandwich por ejemplo de tortilla, pero sí pueden traerte el pan por un lado y la tortilla por otro?
Misterio N.2 ¿Por qué si pides un vaso de leche, tardan media hora más que si pides un café con leche, o un te con leche ?
Misterio N.3 ¿Por qué si quieres una pizza sólo con tomate y queso, aunque estés dispuesto a pagar una especial, no pueden ponértela?
Estos misterios y otros intentaremos descifrarlos en nuestro próximo viaje.
Besos a todos
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